LOGISTICA

La gestión de materiales en un proyecto de construcción es un proceso permanente a lo largo de todas las etapas del mismo, estando su éxito ligado en gran medida al correcto aprovisionamiento de equipos, materiales y todos los elementos necesarios que han de cumplir con la calidad especificada. Un manejo y control apropiados de los materiales y su disponibilidad para la ejecución de los trabajos, producen un impacto positivo sobre la productividad de una obra.

De esta forma, entra en juego el término de logística integrada, definiéndose como el proceso de planificar, ejecutar y controlar eficientemente el flujo de materias primas, inventarios, productos terminados y servicios desde los proveedores hasta los compradores, de forma que se consiga llegar al cliente cuando se necesite con el menor coste posible.

Los principales problemas en la logística de abastecimiento a los que se enfrentan las empresas constructoras son los cambios en la planificación, el control y manejo de los inventarios, el deficiente almacenamiento y la carencia de sistemas de información. Adicionalmente, inciden otras características productivas, como la excesiva confianza en la experiencia del sector desfavoreciendo el conocimiento y las técnicas que pueden proveer mejoras, y la falta de innovación y desarrollo que mejoren la eficiencia.
Además, cabe destacar que en la cadena de suministros no sólo hay flujos de materiales sino también de información, la cual debe producirse de forma rápida, clara, y flexible. El cómo se realiza la comunicación dentro de las empresas constructoras y también con sus proveedores es clave, puesto que genera la integración y el mejor funcionamiento de todos los involucrados. El desarrollo de la informática en los últimos años, en particular de las redes de sistemas así como de software específicos de gestión, ha permitido a las empresas un control eficiente del flujo de mercancías, destacando la utilización de terminales de cómputo incorporadas a teléfonos celulares para el levantamiento de pedidos y seguimiento tanto del stock como del flujo de mercancías; facilidades del correo electrónico para la comunicación sobre la operación diaria mejorando la integración entre niveles operativos y de gestión; la implantación de sistemas de intercambio electrónico de datos; etc.

Como conclusión, señalar que muchas empresas no tienen en cuenta la logística y distribución como parte estratégica para fortalecer sus negocios, considerándolo, erróneamente, un gasto y no una  inversión. Pero la logística es una poderosa herramienta que incide de forma directa en la productividad, lo cual se traduce en un aumento de la rentabilidad. Teniendo en cuenta que la construcción utiliza y consume una importante cantidad de recursos públicos y privados, es lógico seguir desarrollando este campo con el fin de alcanzar una mayor integración de las empresas que forman la cadena productiva (constructoras, proveedores, prestadores de servicios, centros de investigación) fortaleciendo así al sector.